Otro añito más podemos disfrutar de don Enrique Villegas (en letra y música). Volvió el año pasado con 'Un paseo por el tiempo', y aquí lo tenemos de nuevo, con una comparsa que sigue la tónica de la anterior y que es un lujo de los que ya no quedan:
Aunque Serenata
Aunque Serenata sea una comparsa, hoy quiero cantarte como enamorao. Aprendí a quererte con diciséis años, pasaron setenta, y esas sensaciones se han multiplicao.. Acoge mi copla como serenata de un enamora..
El Hospital Mora fue testigo un día de mis sentimientos, cuando en la Caleta bailaban barquillas con olas y vientos. Como dijo Paco, ni aquí hay un río, ni tiene ventanas, por eso te canto desde el escanario del Gran Teatro Falla.
Estas sensaciones, van derechitas a los corazones de los gaditanos, que aquí no hay coba, ni falsas promesas, ni falsos alagos.. Porque aquí lo que abunda es cariño puro de setenta años.
Buena final la de aquel año de 1981. Los hijos de la noche era una comparsa con letra y música de Enrique Villegas, con la dirección del conocido 'Alemania'. El tipo era de mineros y obtuvieron el segundo premio, por detrás de otra genialidad de comparsa como era Pregones, de Pedro Romero con el grupo de Nuestra Andalucía.
Si no me equivoco por aquel entonces estaban también los premios provinciales, estos son el primero y segundo premio local, junto a Charlatanes de feria de Antonio Martín, que fue tercero. Y Los vendimiadores andaluces, Mi ribera del río, y Gibraltareños, los premios provinciales.
Presentación
Yo no le envidio la suerte, al que pueda presumir de un trabajo más valiente, del que me ha tocado a mí. Yo no maldigo el dinero con que me quito las penas, cantando para mi pueblo, desde debajo la tierra, desde debajo la tierra.
Bajo a la mina cantando, cuando subo canto igual, soy minero que soñando, vivo entre noche de paz. Y cuando tengo una pena, lanzo al viento este cantar.
Va un minero cantando, por una oscura galería, en su cantar va diciendo, que oscura es la pena mía, que oscura es la pena mía..
De razas tan dispares
De razas tan dispares como la fenicia o la musulmana. Con cuerpo de delicia y ojos que se pierden en la inmensidad. De gitanas o romanas con su pelo negro y nariz recortada, gaditana bonita, hoy mi pasodoble te quiero cantar.
Hace bastante tiempo que los piropillos se están olvidando, pues dicen que son cursis y el que los prodiga ha pasado ya.
Yo a ti te digo, gaditanilla, que aquél que echa piropos es porque es un hombre de verdad.
Una gaditana, que con soltura va por las calles taconeando, es un repique de castañuelas que van sonando y susurrando salero, arte y calidad.
Y no hay más remedio, que descubrirse, o doblegarse con galanura. Y el que me diga que yo soy cursi por mi postura, es porque ese no tiene ojos ni sangre ni siente ná.
El pueblo no se queja
El pueblo no se queja de la democracia ni de los partidos, el pueblo lo que quiere es tener trabajo y vivir en paz.
Tener lo suficiente y que no le falte el pan a sus hijos, y en un colegio bueno puedan educarse como los demás.
Los líderes de los diputados y los senadores, ni tanta controversía entre concejales deben acabar, porque es el pueblo solo el que sufre, los odios y las envidias de los que hablan de libertad.
Qué sabe el obrero de las intrigas que manipulan la diplomacia, si sus estudios quedaron cortos con la desgracia, de nacer pobre y condenado a trabajar.
Cuando se consiga para el obrero buenos estudios y dignas casas, aplaudiremos seguramente a esos bocazas, que se acuerdan del pueblo solo cuando tienen que votar.
Cuplés
De los tacos corrientes que más soltamos los andaluces, vaya usted a saber cuál será el peor.
Que la palabra coño es muy parecida a los alcamuces. Era esta mujer, chochito pelón.
Ahora dicen pollita, pichita corta y cojoncete. De seguir así pronto acabará..
Pronunciando los tacos como se nombran las medicinas, coñotrón, pichatrina, cojonilato y pollaína.
Hay un barquito velero por el medio de la mar, al que le llama un poeta la salada claridad, es una mina de gracia, es una mina de sal.
Esa es la mina que quiero, esa es la mina que quiero para ir a trabajar
Los escarabajos trillizos, o Los Beatles de Cádiz como también se les conoce fue una comparsa de Enrique Villegas del año 1965 que obtuvo el segundo premio, por detrás de Los hombres del mar de Paco Alba. Es una de las agrupaciones más recordadas de este autor, y estuvo bastantes años de gira por toda España y América. Uno de sus pasodobles más famosos: "Con este peinado".
Con este peinado
Con este peinado tengo medio tarumba la chavalota, por donde quiera que paso las vuelvo tontas, las vuelvo locas.
Por un mechón de este pelo les dan fatigas y convulsiones, yo no se que pasaría si les peinara con mi recuerdo.
A la mujer le gusta mucho que el hombre tenga parecido con un chucho.
Va a demostrarse, por sus ventajas, que este pelado pita más que el de navaja.
Inspiramos a la mujer una emoción inmensa, pues hasta se sienten mamás según nos cuentan.
Y yo me hago el bobalicón y contra más se arriman, siento la sangre hervir y en vez de a una mamá, veo a una prima.
La verdad que cuando me fueron empezando a gustar las comparsas, siempre escuchaba de refilón algún homenaje que se le hacía a un tal Enrique Villegas. Ya te vas interesando y das con algún pasodoble de Hombres del Campo, Quince Piedras, Hombres Lobos.. y tantas otras más. Y vas viendo que es posiblemente la persona más laureada que no ha nacido en Cádiz (con el permiso de Paco).
Por eso, esperaba este año mucho a su comparsa, y creo que no ha defraudado, a mí por lo menos. La comparsa posiblemente no sea para competir y sí más bien un regalo para los aficionados. Ni que decir, lo que me ha parecido que no haya pasado el corte a semifinales. Con sus 86 años, el Príncipe Enrique Villegas volvió, y se le dedicó el concurso de 2009 a su persona. En cuartos de final, su grupo le homenajeó con un pasodoble:
Escúchame alma (cuartos de final)
Escúchame alma, esto que te cuenta tu amiga garganta, este año cantando estoy más agusto, no sé qué me pasa.
Mis cuerdas se afinan como hace ya tiempo que no se afinaban, por las melodías que suenan sencillas y tan gaditanas.
Hoy también yo me siento así, soy un alma super felíz, me afloran sentimientos que nunca en las coplas he podido yo sentir.
Este año para tí y pa mí, no es un año cualquiera, y es que somos unos privilegiados pues volvemos al Carnaval de la mano de Enrique Villegas, Villegas, Villegas.
Los dedos me tiemblan (preliminares)
Los dedos me tiemblan mientras que te escribo estas cuatro letras, porque aunque la ciencia enseñó a mis dedos lo que a mi conciencia.
Yo no sé si he hecho las cosas correctas, o con mi desidia, he ido ocupando, poco a poco Cádiz, con tanta familia.
Tú me debes de perdonar estas ansias de revivir, tiempos que ya pasaron pero que ahora vuelven quizás por amor a tí.
De nuevo quisiera sentir ese aplauso sincero, yo no se si tú recordarás cuántas veces te dije te quiero, te quiero, te quiero..
Bueno, felíz año a todos, y como es "lógico", en las fiestas tengo esto más parao.. Aquí dejo: Me llaman Charlot, de los Beatles de Cádiz, interpretada por Paco Trujillo "El Catalán". Un clásico de Enrique Villegas.
Soy un triste vagabundo que va por el mundo haciendo reír, como un payaso de feria llevo mi tragedia ocultada muy dentro de mí. Entre payasada y truco voy sacando fruto en la vida si puedo vivir. Hijo de padres artistas, soy un fatalista agobiado por mi porvenir. Soy poeta callejero, solo cuando sueño me siento feliz.
Me llaman Charlot, yo soy un payaso (original), me llaman Charlot, y el amor que sueño (ya llegará), me llaman Charlot, yo estoy medio loco (pues por amar).
Yo soy un tenorio con un repertorio nuevo y luminoso en el amor, yo soy un payaso que siendo tenorio me llaman Charlot.
El olor del restaurante a veces me llega hasta mi nariz, y aunque poeta y payaso siento un latigazo y me doblo como una lombriz. Inocente y sin malicia, sustraigo una pieza que me quite este sin vivir. Pero el guardia bigotudo, que siempre se encuentra por arte de magia tras de mí. Con la porra me da un susto, que se me va el gusto de lo que comí.
Me llaman Charlot, yo soy un payaso (original), me llaman Charlot, y el amor que sueño (ya llegará), me llaman Charlot, yo estoy medio loco (pues por amar).
Yo soy un tenorio con un repertorio nuevo y luminoso en el amor, yo soy un payaso que siendo tenorio me llaman Charlot.
Comparsa de uno de los más grandes de la fiesta gaditana, Enrique Villegas Vélez, que en 1986 trajo la comparsa Hombres Lobos, con la dirección de Antonio García "Alemania". Obtuvieron un tercer premio por detrás de Soplos de Vida y Cargaores gaditanos. El pasodoble es una preciosidad.
En éste caso, un pasodoble en el Ritmo del Tangai, en Canal Sur. El video, creo que es de la web: http://carnaval-tv.es.
Al influjo de la luna, siento que mi cuerpo se va transformando. Una mirada a mis uñas, es lo suficiente para comprobarlo.
La vida se me hace un sueño, y en ese momento rompo con lo humano. Lucho por seguir de dueño y me convierto en esclavo.
No controlo mis buenos deseos, y cuando soy lobo me siento feroz. Yo.. aunque lucho por mis sentimientos, la fiera me puede y olvido el amor.
Tú, que eres humano tan solo, deja el lobo que hay dentro de mí, ten en cuenta que ninguna fiera por grande que fuera podría conseguir, destruir con sus garras la tierra como el ser humano quiere destruir.