Rumba cantada por "el Pájaro". Creo, porque no estoy seguro, es de un componente de la comparsa Los malditos dedicada a su hija. Si me equivoco, corregirme. La cuestión, es que es una barbaridá de rumba.
Con la lluvia de invierno, con mis primeras canas, llegaste a mi vida, ay, niña del alma. Lo mismo que el levante vuelve locas a las flores, tú a mí me has vuelto loco, ay, loco de amores. Por tí daría la vida, por tí bebo los vientos, por tí derrumbaría los pilares del cielo. Yo no he sentido nunca celos por nadie, y ahora niña no quiero, que a tí te roce el aire.
Mi niña marinera, la de los ojos negros. La de la piel morena, mi rosa de los vientos. La que me ha vuelto loco el corazón, la que me da la vida al despertar, la que cada mañana con una sonrisa me vuelve a llenar.
Tan poquita cosa, si eras tan poquita cosa, que te cogí entre mis manos como el que coge una rosa, tan poquita cosa, siendo tú tan poca cosa, llenaste mi vida entera.. Igual que las mariposas, llenan la primavera..
Yo no te conocía, sólo te imaginaba, yo contaba los dias, y loco por ver tu cara, y un canto de sirenas, sentí por dentro, y sólo una mirada, niña, bastó para querernos. Mi norte, mi poesía, mi cruz y mi tormento, mi pena, mi alegria, ay, mi sentimiento. como ya te he dicho, lo mismo que el levante, tú a mí me as vuelto loco, ay, como a un amante.
Mi niña marinera, la de los ojos negros. La de la piel morena, mi rosa de los vientos. La que me ha vuelto loco el corazón, la que me da la vida al despertar, la que cada mañana con una sonrisa me vuelve a llenar.
Tan poquita cosa, si eras tan poquita cosa, que te cogí entre mis manos como el que coge una rosa, tan poquita cosa, siendo tú tan poca cosa, llenaste mi vida entera.. Igual que las mariposas, llenan la primavera..
Chirigota que un año anterior, haría su "debut" en adultos, con El retorno de Heidi, después de venir de un primer premio en juveniles con Los vengadores gaditanos.
La letra corre a cargo de Juan Luís Lainez Trigán y José Juan Pastrana Fernández. Y la música del propio Pastrana y Javier Baena Pane. Hicieron un excelente papel, y dejaron a una chirigota muy recordada. En especial, el pasodoble que pongo, de la muerte de un padre de familia, que como tantos otros, fallecen en la obra.
A la puerta del colegio, él venía a recogerme. Con su ropa de faena, y sus tiestos, no le importaba la gente.
A la puerta del colegio, mi pare, no hay día en que me faltara. Aunque algunas veces me llegaba tarde, porque era el día, en el que cobraba.
Y no volvió, esa tarde de diciembre por primera vez faltó. Y no volvió, otro padre de familia que en silencio se marchó. Y no volvió, no volvió, no volvió, a subirse en un andamio sin estar asegurao, para enriquecer a un contratista.
¿Pues qué sabe nadie de lo que se pasa?, las necesidades que tiene una casa, para llevar el pan de cada día.
Un gaditano, currante, de tantos, que pasan fatiga, de los que UGT y Comisiones, no han tenío cojones para mantenerlo en vida.. Y no volvió, y aquí en la puerta lo sigo esperando, lo sigo esperando, ¡para hacerme mayor!.
Actuación en el teatro
Estribillo
Éste sindicalista, viene reivindicando, ¡apoya a éste sindicato!, ¡apóyalo ya chiquillo!, ¡apoya, apoya!, me huelen los carconcillos..
Quizás sea de las agrupaciones más recordadas de Joaquín Quiñones. Corría el año 1983, y Quiñones con la letra, junto a la música de Aurelio del Real Germán, sacaban la comparsa Robots. Venían de conseguir un año anterior el primer premio con Dioses del Olimpo, aunque en ésta ocasión no pudieron renovarlo, ya que Antonio Martín sacó otra gran comparsa: Agua clara.
Presentación
Me ordenó el terminal que tenía que cantar, en un lugar, donde al folklor le llamaban: Carnaval.
Ensayé con tesón para venir a darlo 'to'. Cambié el panel multicolor por un pueblo en explosión.
Conseguí conectar con tú Carnaval, soy tan felíz, hoy de robot.. porque tú eres: mi ordenador..
Hay un balcón
Hay un balcón en el Mentidero, no es uno más de aquel bello rincón, éste derrocha amor, sus encajes de hierro.
Tras su limpio cristal entre tiras bordá, vive gitanilla del Carmelo, cuanta historia encierra, cada pliegue de su piel.
Con casi un siglo de poesía de caminar, quién le ha dicho más a Cai y su verde mar, ¿quién se muere más por su alamea?.
Tú, que bordastes tantos versos punta a punta, eres hábito constante del verbo amar, y estandarte de la virgen marinera.
Aunque sé que jamás te han gustao los honores, deja que sea a tus piés, ramos de flores.
Con un saludo
Con un saludo a los del Puerto, ya que no están en nuestro gran Carnaval, como es tradicional desde hacía mucho tiempo.
Cái, siempre acogió hasta incluso mimó, las comparsas de aquel rincón nuestro, dándoles renombre además de promoción.
Yo no soy nadie pa juzgar vuestra decisión, ni tampoco si el jurado se equivocó, pero en Cái, nadie ha sido preciso.
Ser el primero cada año nos gusta a 'tós', pero eso no es problema de una afición que ha esperado siempre a los del vaporcito.
En nuestro Carnaval, no hay más sabios que el pueblo, y éste ya premiará vuestro desprecio.
Cuplés
Atención, a nuestro panel, que ordenó, todo el mundo de pie. ¡Una mané!, por encima de la cabesé, ¡y la otra mané!, a la altura del ombligué.
Y a bailar el tanguillo de Cai, que las penas tenéis que olvidar, que lo baile.. que lo baile.. ¡Que lo baile que ésto es Carnaval!.
Tras el éxito que obtuvo con su chirigota un año anterior, con Los Yesterday, a Juan Carlos, como pasa con los grandes, se le exigía aun más. Y no se si ofreció más, pero creo que cumplió con creces, con una de sus mejores chirigotas en mi opinión. Y creo, si mal no recuerdo en alguna entrevista del autor, su chirigota preferida.
El tipo, una especie de grupo de música flamenco pop. Entraron en la final, y consiguieron un cuarto puesto.
Presentación
Yo tengo una duquela, una duquela, duquela mía.. Se me secaban to los huevos, por la noche y por el día. Y es que el flamenquito que yo hago, prima mía.. Es un mojón, de categoría.
Apaleao, los gaditanos están apaleaos, pero felices, que hay que ser pringao. ¡Primo!, eso, y primo.. pringao y primo, primo y pringao, los gaditanos más felices, cuanto más apaleaos..
El Mentidero, ¡presente!, la Barriada, ¡presente!, Loreto, ¡presente!, Puntales, ¡presente!, Cerro Moro.. Cerro Moro.. ¿qué de qué?. Bahía Blanca, para servir a Dios y a usted. La Laguna.. también. La Viña, Santa María.
Cádiz está muy bonito, que muy limpito, que muy arreglao, con luces por toda la playa, y con el desoterrao. Porque la alcalda que es una tía mu soterrona, a puesto Cádiz como la selva del Amazonas, primo.. del Amazonas.. que.. desoterrona..
Con placitas de jardinas, y arbolitos que hay plantaos, para que se fumen bien los porros nuestros veinte mil paraos.. Pero que importan los paraos.. ¡Lo que importa es que haya árbol y macetas por tos laos!.
Así que politiquillo ten cuidao, que cuando vayas a venir porque de aquí puedes salir, si, si, si.. ¡mira!, ¡apaleao!. Mira que éstos flamenquitos son demasiao, ¡apaleao!, Mira que éstos flamenquitos son demasiao, ¡apaleao!, Mira que éstos flamenquitos son demasiao, ¡apaleao!,
Lere lerele rele, lerelelé..
Me ha dicho Arancha
Me ha dicho Arancha con rencor que no le van los gaditanos, y que en ciudades como ésta se le atragantan los veranos.
Que viene a Cádiz por sus padres pero si por ella fuera, se pasaría el mes de agosto en otro sitito cualquiera.
Que prefiere el atractivo cultural de Sevilla y de Madrid. Que aquí sobran las caballas y las noches en la playa, y que con tanto chimpún de carnaval, dónde vamos a llegar.
Que no le gusta mi barca, porque la brisa le quema y no le pone morena su piel fina y castellana.
Que cuando hace levante, se le levanta el vestido. Pero tiene un hermano que es la canela en rama, y me dijo paisano tú pasa de mi hermana.
Si tuviera dinero, yo te lo cambiaría, por un timón y una gorrita de marinero de la bahía.
Dijo el poeta
Dijo el poeta de los mares: "si mi voz muriera en tierra, llevármela al nivel del agua, y repartirla en la rivera".
Y digo yo que si mi voz muriera un día en la batalla: "llevármela junto al poeta de nuestra compañera playa".
Si mi voz muere contigo Rafaél, nunca, nunca, morirá. Como no muere de pena, el vivir sin tu melena, dibujando sobre mares de papel la palabra libertad.
No morirán en la tierra, ni tu voz, ni tu persona, ni morirá tu paloma de la paz sobre la guerra.
Y con el puño cerrao, y con las manos abiertas. Cuando con mi barquilla, navego la Bahía, y miro para la orilla, Puerto Santa María.
A la marea digo, a la mar marinero, no morirá el gaditano, el poeta, el amigo, y el compañero.
Sé de mujeres
Sé de mujeres más bonitas que el balcón de la Alameda, son las que llevan en su cara el sur del mundo en primavera.
Y de mujeres más valientes que los niños de La Habana, son las que pintan en su frente las cinco puntas de Guevara.
Y mujeres tan divinas que al morir no te dejan ni rezar. Y mujeres más profundas que los clavos de mi tumba. Y mujeres tan mujeres que al nacer lloran como una mujer.
Sé de mujeres sin nombre, sin patria, ni carretera. Mujer que son de cualquiera. Que reniegan de ser hombre.
Sé de mujeres graciosas, Cádiz las hace distintas. Sé de mujeres buenas y de mujeres malas, que no vale la pena ni siquiera nombrarlas.
Sé de una viejecita que es la que más me quiere. Y esa es mi madre del alma, la reina bonita, de las mujeres.
Será que el alma de ésta tierra
Será que el alma de esta tierra es la misma que la mía, que si me repican las palmas me vuelvo loco de alegría.
Será que la canción de cuna que mi abuela me cantaba, era una copla tan bonita que al acabar me despertaba.
Será que en vez de enseñarme a trabajar, me enseñaron a vivir. Más allá de la desgracia, y en el patio de mi casa, como era un patio tan particular, no me dejaban llorar.
Será que a mí las campanas no me sonaban a muerte, será que tuve la suerte que me echara una gitana.
Cuando me dijo "flamenco, quédate en Andalucía, que aquí las tritezas se pintan de lunares, y si faltan riquezas, sobran los carnavales".
Será porque he nacido andaluz y flamenco, que de morir por vivir como siempre he vivido no me arrepiento.
Yo soy la última
Yo soy la última palabra soy la voz de cada día, y no hay más voz, ni más palabra, ni más verdades que la mía.
Así la gente que me escucha estará siempre conmigo, pero no digo lo que pienso, porque me pienso lo que digo.
Y callendo a quien no dice lo que yo, solo queda mi verdad, tengo la misma influencia, que la banca y que la Iglesia. Gano siempre porque nunca se perder, yo soy el cuarto poder.
Que aunque me pongo las botas a cuenta de éste teatro, no admito ni un desacato de una simple chirigota.
Y siempre tengo un chivato, y siempre tengo un pelota, yo, no soy tan valiente, ni, soy tan gaditana, pero, hago con la gente, lo que me da la gana.
Por eso estoy dolido, porque me he dado cuenta, de que ésta noche mis huevos me los he comido a la flamenca.
Cuplés - Estribillo
Qué anda, y ole, mira, toma, primito.. que ni ésto es flamenquito, ni ésto es ná, que ésto es, ¡gloria!, Carnaval.. que ésto es, Carna.. eeeh.. aaah..
Con la letra de Andrés Ramírez Rodríguez y Jesús Bienvenido Saucedo (Jesús, también la música). El antiguo grupo de Tino Tovar se presenta en el teatro con la comparsa Los mendas lerendas. Comparsa original, que conseguiría colarse en una final de tres agrupaciones por modalidad a base de calidad. Segundo premio, por detrás de La comparsa de Momo, y por delante de La banda del capitán veneno.
No se me olvidará nunca cuando chiquillo, la mañana del domingo de carnaval, mi madre me despertaba con un tanguillo, para ponerme el disfraz.
No se me olvidará nunca cuando chiquillo.. A la calle de la Palma de madrugá, mi madre a mí me llevaba, la magia se desataba y el corazón me estallaba al escuchar.
Si alguno quiere guerrilla pues puede salir achocao, ¡ay mamá, que viene el lobo! y no digas a la madre que le he pegao.
Un robot decía que una mané, a la altura que de la cabecé, y el mandigo dijo: "acuérdese usted es blanco pero es muy bueno".
Esa ha sido mi escuela y mi señal, donde aprendí las artes de carnaval. Yo no canto penas, no canto desgracias, canto a la manera que aprendí en mi infancia, cuando la diosa alegría, cuando la diosa alegría era la dueña de la comparsa.