miércoles, 19 de noviembre de 2008

Güenagente

Segundo premio en comparsas del año 1994, por detrás de La Ventolera de Martínez Ares. Con letra de Pedro Romero y música de Jose Manuel Prada. Grandes pasodobles que trajo ésta comparsa. Quizás el más recordado sea el de un padre pidiéndole al Nazareno que saque a su hijo de la droga.





Se ve por las calles

Se ve por las calles sin fin,
una pobre infelíz con su pelo plateado,
se ve por aquí por allí,
sin mirar, sin sentir lo que pasa a su lao.

Dicen que esa señora
de pelo blanco es tan conocida,
que su fama traspasa
toda la tierra reconocida.
Y que se encuentra sola con la tristeza,
con esa cruz a cuesta de su pobreza,
pidiendo por las calles un cacho pan.
Dicen que no tiene ná y se acuesta a soñar,
de noche en un portal.

Cuentan que esta perdiendo el sentío,
que no hacen ná por ella,
y sola sufre en el olvío.
Que da pena verla abandonada,
con su ropa manchada no existe vergüenza mayor.

Y dicen que tiene tres mil años ya,
y en sus canas de plata,
que fue pionera de la libertad,
ciudad hospitalaria blanca y marinera,
responde por Cai la novia del mar,
con esa bahía de grandes bellezas.
La reina del cante, la cuna del arte,
que se va a morir de tristeza.


Jesús, si tú me ves llorar

Jesús si tú me ves llorar,
no vayas a pensar que yo vengo borracho,
Jesús es que llevo una cruz
como aquella que tú llevaste en el calvario.

Porque dentro del alma tengo,
una pena que pa mí queda,
que a nadie le deseo yo ésta
amargura y ésta condena.
Que paso todas la noche sin coger sueño,
fumando a cada momento calmo los nervios,
ayúdame greñuo no puedo más.
Si yo he pecao señor te ruego tu perdón,
y te quiero implorar.

Que tengo a mi niño medio loco,
por culpa de la droga,
y se muere poquito a poco,
líbrame señor de éste castigo.
Como padre te pido que tú le debes de ayudar.

Escucho un ruido y me pongo a temblar,
y su madre llorando
se está consumiendo llena de dolor,
no me quedan fuerzas pa seguir pa´lante,
tengo destrozao señor el corazón,
por eso te pido padrecito bueno,
que cures a mi niño y a to esos chiquillo,
que no sufran más nazareno.


Allá en el fondo se ve

Allá en el fondo se ve
unas luces avanzar como un río de cirios
se ve el incienso subir
en la noche sutil de azahares y lirios.

Cuando llegan los pasos
en filigranas de movimientos
el compás de las olas
los cargaores llevan por dentro
y el capataz mandando delante el paso
con ese estilo nuestro y con ese garbo
y las orquillas suenan todas a compás
pero que pena me da que nuestra tradición
se la quieran cargar.

Cada pueblo tiene sus pasiones
su manera y su estilo
cuando sacan sus procesiones
pa nosotros son los cargaores
los que meten el hombro el costalero su riñón.

Que nunca se pierdan esas levantás
que llegaban al cielo
y esas recogías al amanecer
los hombros sangrantes de los cargaores
y con el orgullo de cumplir el deber
cargaor de Cádiz por eso te pido
no cambies de estilo no tragues chiquillo
que aqui hay que morir hoy contigo.

2 comentarios:

Paco Rodríguez dijo...

Tenían un pasodoble que iba dirigido a los cargadores, recuerdo el final, decía mas o menos... "No tragues chiquillo, que hay que morir hoy contigo"

Si a tienes, ponla.

Gonzalo dijo...

Se cual dices, he encontrado la letra que decías, creía que tenía el audio pero no lo tengo. De todas maneras, te pongo la letra a ver si es ésta.